La Fundación Música Creativa
Desde que nació la Escuela de Música Creativa hace ya más de 20 años, han cambiado muchas cosas. La Escuela de Música Creativa dejó hace mucho tiempo de ser una institución exclusivamente madrileña y pronto fue la elegida por músicos de toda España como un centro de referencia al que acudir para mejorar sus conocimientos. El buen hacer de sus gestores y su continua apuesta por la innovación pedagógica la ha convertido en una empresa líder, que constituye un modelo para el sector y que hoy se ve privilegiada por la preferencia de más de 7.000 estudiantes – propios y de las Escuelas municipales de música que gestiona – y por disponer de un plantel de más de 300 profesores, músicos y pedagogos.
Quienes en algún momento u otro de su trayectoria nos fuimos sumando a la Escuela de Música Creativa, una de nuestras mayores satisfacciones ha sido la de constatar el apoyo social a nuestro empeño. Consolidado el proyecto, ha llegado el momento de intentar devolver el favor. Es así por lo que nace la Fundación Música Creativa: nace para estudiantes con talento y sin recursos, para jóvenes que por diversas causas se han visto privados del disfrute de las músicas actuales, para niños en situaciones potenciales de marginalidad para los cuales la música puede constituir un mecanismo gozoso de evitar la exclusión social.
En tanto que Fundación oficialmente inscrita en el Registro, dispone de una serie de incentivos para aquellos que quieran contribuir a sus fines. En especial, y más allá del impacto publicitario que tiene para quienes patrocinen sus actividades, la legislación otorga beneficios fiscales por las aportaciones materiales a la actividad de la Fundación.
Es cierto que iniciamos nuestra actividad en una coyuntura económica complicada, pero esperamos que ello no inhiba en demasía a quienes, amando la música, deseen contribuir a su desarrollo. La palabra filantropía es, etimológicamente amor a la humanidad. Y hay pocas formas mejores de hacerlo que apoyando una actividad, la música, que contribuye al desarrollo personal y colectivo, que borra fronteras étnicas y culturales, y que, desde que Aristóteles pensara en ello hace más de dos mil años, ha hecho a la humanidad más humana.
Secundino González Marrero
Presidente de la Fundación Música Creativa
Profesor Titular de Ciencias Políticas
Universidad Complutense de Madrid
Quienes en algún momento u otro de su trayectoria nos fuimos sumando a la Escuela de Música Creativa, una de nuestras mayores satisfacciones ha sido la de constatar el apoyo social a nuestro empeño. Consolidado el proyecto, ha llegado el momento de intentar devolver el favor. Es así por lo que nace la Fundación Música Creativa: nace para estudiantes con talento y sin recursos, para jóvenes que por diversas causas se han visto privados del disfrute de las músicas actuales, para niños en situaciones potenciales de marginalidad para los cuales la música puede constituir un mecanismo gozoso de evitar la exclusión social.
En tanto que Fundación oficialmente inscrita en el Registro, dispone de una serie de incentivos para aquellos que quieran contribuir a sus fines. En especial, y más allá del impacto publicitario que tiene para quienes patrocinen sus actividades, la legislación otorga beneficios fiscales por las aportaciones materiales a la actividad de la Fundación.
Es cierto que iniciamos nuestra actividad en una coyuntura económica complicada, pero esperamos que ello no inhiba en demasía a quienes, amando la música, deseen contribuir a su desarrollo. La palabra filantropía es, etimológicamente amor a la humanidad. Y hay pocas formas mejores de hacerlo que apoyando una actividad, la música, que contribuye al desarrollo personal y colectivo, que borra fronteras étnicas y culturales, y que, desde que Aristóteles pensara en ello hace más de dos mil años, ha hecho a la humanidad más humana.
Secundino González Marrero
Presidente de la Fundación Música Creativa
Profesor Titular de Ciencias Políticas
Universidad Complutense de Madrid



